MICROUSB
USB 2.0, la conexión umbilical con el futuro de los dispositivos
El USB 2.0 fue, en el año 2001, una propuesta de la industria electrónica e informática para superar las limitaciones de los primeros dispositivos de finales de los años noventa. El desarrollo de los USB 2.0 supuso una revisión completa de los protocolos de entrada y de salida de los primeros dispositivos ahora llamados USB 1.1.
Desarrollo que permitió llegar a la meta que se buscaba, aumentar la velocidad de transferencias de datos que se había quedado ciertamente estancada y, algo más importante, incrementar también la gama de dispositivos periféricos conectables de forma que fueran más atractivos para el público en general.
Y es que la velocidad de datos en bruto de los USB 2.0 standard es de casi 500 microbites por segundo (480 Mbit/s), o lo que es lo mismo, nada menos que 40 veces más rápidos que sus predecesores los USB 1.1.
No obstante, estos niveles de eficiencia no se consiguieron de la noche a la mañana. Los primeros USB 2.0 proporcionaban, la mitad de esa capacidad, y sólo en el año 2000 la industria estuvo en condiciones de convertir un primer dispositivo del estadio de prototipo al de producción comercial con el rendimiento que conocemos hoy.
La pregunta del millón que se hacen los consumidores introducidos en los desarrollos informáticos es si los USB 2.0 seguirán formando parte de una tecnología fiable y podrán adaptarse a las demandas de transferencias de datos que se están produciendo en la actualidad, con la combinación creciente de aparatos trabajando simultáneamente.
Si, en consecuencia, los USB 2.0 estarán a la altura de las necesidades y prestaciones futuras. Las de nuevos dispositivos aún más exigentes, desde el punto de vista de la simple transferencia de datos y el de los simples consumos básicos de energía necesarios para funcionar con eficacia.
El salto tecnológico que produjo el dispositvo USB 2.0 hizo posible el aumento del ancho de banda a 480 Mb, que se tradujo en una del orden de los 12 Mb por segundo a los 60 Mbit también por segundo. Estas nuevas capacidades abrieron el paso al uso del USB 2.0, por ejemplo, como elementos básicos de los sintonizadores de la televisión digital terrestre.
La aplicación supuso una revolución, porque apenas se sobrepasa el 10% de las capacidades del dispositivo y, normalmente, opera aislado, conservándose libre aún un ancho de banda de más del 80% para esa utiliidad. Un espacio libre que deja hueco suficiente para que el usuario pueda ocuparse de la selección de canales sin preocuparse por la posibilidad de un bloqueo no deseado del dispositivo.
Lo mismo se puede decir de las grabadoras DVD-R, que, con sus rendimientos máximos comprometidos, por ejemplo para las exigencias de un dispositivo X16, apenas consume el 35% de la banda disponible del USB 2.0 con una tasa de transferencia de 21microbites por segundo. Igualmente se puede hablar de los funcionamientos de un DVD standard que pide para las secuencias de vídeo en línea apenas 43 Mbit por segundo.
La industria que apoya el diseño, la producción y los desarrollos de los USB 2.0 sigue apostando por la investigación para mejorar las capacidades de los USB 2.0 con tasas de transferencias de datos mayores. La obligación es la demanda del propio negocio, la de seguir abasteciendo ese nicho del mercado de los pequeños componentes electrónicos, pero también la obligación de satisfacer la demanda de una industria de dispositivos audiovisuales y de comunicación que ha hecho del USB 2.0 una conexión umbilical con el futuro de sus proyectos.
USB MICROUSB USB 3.0 CABLES USB MODEM USB